Una mañana llena de energía, música y solidaridad se vivió en el Estadio Teodoro Mariscal con una sesión especial de zumba que reunió a diferentes instructores de Mazatlán, quienes se sumaron para apoyar a Casa del Abuelo.
El encuentro convirtió al estadio en una gran pista de baile, donde los participantes disfrutaron de una jornada de activación física, convivencia y diversión, mientras contribuían a una noble causa en beneficio de los adultos mayores.
Con diferentes ritmos y rutinas, los instructores pusieron todo su entusiasmo para hacer de esta actividad una experiencia dinámica, promoviendo al mismo tiempo la importancia de mantenerse activos y de sumar esfuerzos en favor de quienes más lo necesitan.

La sesión contó con la participación de instructores locales de zumba, quienes por más de una hora demostraron que el deporte y la actividad física también pueden ser una herramienta para generar comunidad y apoyar causas sociales. Al final se llevó a cabo una rifa para todos los participantes.
De esta manera, el Estadio Teodoro Mariscal volvió a abrir sus puertas para ser escenario de una actividad con sentido social, donde la energía de los participantes se transformó en apoyo para Casa del Abuelo.


